El Elemental
Seguimos en busca del ingrediente elemental para la sobrevivencia y el desarrollo humano, el Alimento: A diario se observa a miles de personas recorriendo, corriendo, preguntando, esperando, en colas, de pie o sentadas, en cualquier esquina, avenida, calle, en los frentes donde están establecimientos expendedores de alimentos, en fin, un calvario despiadado contra inocentes de toda ambición política. Los rostros de hombres y mujeres reflejan cómo han debido cargar con un problema generado por ambiciones mezquindades que proceden de pequeños grupos maquinados para producir humillaciones y tristezas, no importando a quienes afecte y mucho menos las consecuencias que puedan producir.
Solo con ver las figuras, desde un antes y un después, que muestran de un momento a otro las electas y electos por el pueblo, se puede deducir si en realidad estánconviviendo o están bien lejos de las necesidades que están padeciendo quienes les dieron el voto. De manera muy personal, veo que la mayoría están pasadas y pasados de peso, cayendo muy “pesadas y pesados ante el pueblo que come pellejo y ellos y ellas se comen la carne”.La gente que aguanta los embates que producen estas situaciones, lo hacen porque ya tienen cierto nivel de consciencia de donde proviene, lo que no se entiende es por qué los organismos que están para defender sus derechos civiles, no actúan.
En vista de esa situación, se genera la duda y se tejen especulaciones que en su mayoría caen en lo cierto.
El comportamiento de la gente que padece esta ignominia ha sido noble. Sin embargo, no se debe abusar de la paciencia que por supuesto, tiene un límite. De manera permanente, se recibe información respecto a la llegada de productos básicos importados, harina para el pan, azúcar, leche, trigo, arroz, grasas, granos, maíz, pollo, carne y una gran variedad de artículos de uso personal, también repuestos y otros rubros que desde hace mucho tiempo no se expenden con normalidad. Eso también lo sabe el pueblo, ¿pero donde están? Se implementaron los CLAP, los mercados a cielo abierto, las ferias de alimentos solidarios, todo para favorecer al soberano. Lástima que en algunos estados no se sienten ni se avisan.
El ataque a los CLAP por parte de la derecha ha sido incesante, con algunas colaboraciones desde el proceso revolucionario por supuesto; eso también lo sabe el pueblo. De una manera o de otra, tristeza y mucha impotencia nos produce ver cómo sigue el abuso, la desfachatez, la indiferencia de un componente que se pensó asumiría con carácter esta situación, pero no, solo se han dedicado a la torpe y estúpida estrategia de creer que el pueblo es pendejo.
Lo de Chile fue un profundo y doloroso experimento en 1973, la mano opresora e imperialista golpeó con fuerza al pueblo, dejando una estela de miseria y muerte. Aquí pretende hacer lo mismo, pero se ha tropezado con el sentimiento, la resistencia y el valor de esta gente, de este pueblo que mantiene la confianza en la recuperación económica y en el desarrollo productivo para retomar la senda del progreso y la paz. Falta poco para que se extinga esta llamarada, por eso es que soportamos este trance que cada día nos hace más pueblo valiente, ese es el motivo elemental para tener patria.
Agustín Ruiz
Publicado en El Oriental, 15 de julio de 2016

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